El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha defendido este lunes la discrecionalidad del Gobierno para nombrar y cesar embajadores, en plena polémica por los relevos en las últimas semanas de los jefes de las misiones diplomáticas españolas en Croacia, Bélgica o Corea del Sur. En un desayuno organizado por Europa Press, Albares ha subrayado que el nombramiento de los embajadores corresponde al Consejo de Ministros, que “elige en cada momento a la persona adecuada para un lugar y contexto determinado” y que puede relevarlo “si ese contexto cambia”. “No hay ningún capricho, se rige por los procedimientos habituales”, ha insistido el ministro, saliendo al paso del malestar generado en la carrera diplomática por estos inesperados relevos.
