Al atardecer es cuando resulta más sencillo saber si hay alguien en casa o no. Los ladrones lo saben bien. Cuando el sol cae y las luces de la cocina, las habitaciones y el salón se encienden, se puede saber el nivel de riesgo que existe. Esta era una de las consignas para actuar de un grupo criminal itinerante de tres hombres que en apenas dos meses asaltaron 41 chalets en 10 municipios de Madrid, algunos de ellos los que tienen mayor renta per cápita de España. La actuación de algunos de los vecinos alertando a la Guardia Civil de movimientos sospechosos en sus urbanizaciones fue crucial para obtener datos de los asaltantes.
