
Un año más, Barcelona acogerá la cita literaria más esperada del año en Cataluña: la Diada de Sant Jordi. Las riadas de gente ansiosa por hacerse con un libro y una rosa obligarán al Ayuntamiento a cortar varias calles de los siete distritos que contarán con puestos de venta. La zona con mayor afectación será el centro de la ciudad, un espacio de tres kilómetros que estará limitado entre la avenida Diagonal y la Gran Vía y entre las calles de Balmes y de Pau Claris, en el distrito del Eixample. El corredor literario se extenderá por la Rambla hasta Ciutat Vella, y a Gràcia por la calle de Gran de Gràcia, desde el Pla de Nicolás Salmerón hasta la calle de Astúries. Entre las 22.00 horas del día 22 y las 6.00 horas del día 24 el tráfico quedará prohibido en el espacio del Eixample con puntos de venta de libros y rosas.
