La victoria del Real Madrid este martes contra el Mónaco (6-1) en la Champions sirvió para rebajar mucho la tensión entre el público del Bernabéu y los futbolistas que habían recibido pitos el sábado pasado. El ambiente se calmó mucho con Vinicius, el más señalado, y también con Jude Bellingham, el segundo mayor objetivo del enfado de la grada. Después de que el brasileño marcara el quinto, el inglés anotó el sexto después de un gran regate que dejó sentado al portero, y lo celebró fingiendo que bebía de manera copiosa. Y riéndose: “Era una broma a los aficionados y a la gente que dice lo que quiere”, explicó después del partido en una breve entrevista en TNT Sports, una de las cadenas con derechos de retransmisión de los partidos de la Copa de Europa en el Reino Unido y Brasil.
