
Primero fue la restricción de los móviles en las aulas, el año pasado, y ahora Cataluña pone el foco en ordenadores, pantallas y el resto de dispositivos electrónicos. El Departamento de Educación ha creado una comisión de expertos para analizar el uso que hacen las escuelas de los aparatos tecnológicos y debatir sobre sus riesgos. Y a partir de aquí, enviar a las direcciones recomendaciones sobre su uso y, si es necesario, restringir su presencia. “Una prioridad para la mejora educativa es revisar y avaluar cómo se ha hecho la digitalización de las aulas, especialmente a raíz de la pandemia, y establecer pautas de cómo hacer un uso responsable, ético y saludable de los dispositivos”, ha resumido la consejera de Educación, Esther Niubó.
