Cuando los agentes abrieron el capó del coche de los dos ladrones que acababan de detener encontraron el botín dentro de un calcetín de camuflaje urbano: más de una decena de relojes de lujo (entre ellos, varios Rolex), un puñado de medallas religiosas, monedas antiguas, mecheros de oro, joyas diversas y un llavero con la fotografía de Camarón de la Isla. La Policía Nacional andaba detrás de ellos hacía semanas en Madrid, después de que los agentes de la sección de delincuencia itinerante de la UDEV Central registrara 14 robos con fuerza en viviendas durante los meses de junio y julio. Tras las primeras tareas de investigación advirtieron que se trataba de un grupo delictivo de gran profesionalización, conformado por varias personas de origen georgiano. Trabajaban en binomios, con herramientas especializadas como ganzúas, llaves maestras y elementos de marcaje. Delinquían durante dos o tres meses en España y luego abandonaban el país para dificultar su localización y detención. Pero una de estas parejas no consiguió darse a la fuga y fue pillada infraganti durante uno de sus robos. Los dos arrestados han ingresado en prisión como presuntos responsables de una treintena delitos de robo con fuerza en casa habitada y han pasado a disposición judicial.
