Las imágenes de esta información no tendrían nada de especial si no fuera porque ilustran el final de las restricciones de agua por la sequía de dos años y medio en Barcelona. El agua no ha brotado en las fuentes ornamentales de la ciudad desde noviembre de 2023, durante la que ha sido la peor sequía en dos siglos. Hace unos días, el Ayuntamiento de la capital catalana anunciaba la reapertura “progresiva” de unas instalaciones que forman parte de la ciudad pero que llevaban más de 30 meses sin su función ornamental (además de refresco del ambiente cuando aprieta el calor). La apertura, este martes, llega después de que la Generalitat anunciase el fin de la alerta por sequía en Barcelona, el día 5 de abril y coincide con la víspera de Sant Jordi, cuando el centro se llenará de puestos de libros y rosas.
