
De los muchos rituales excéntricos y centenarios que han mantenido o mantienen las distintas facultades y colegios de la Universidad de Oxford, pocos superan el de beber vino en un copa hecha con el cráneo de una esclava. Durante décadas, los profesores y catedráticos del Worcester College utilizaron para sus cenas más formales ese recipiente, exquisitamente aserrado, pulido, decorado en el borde con un ribete de plata y con tallo y base para darle forma de copa. Cuando comenzó a filtrar el vino, por el deterioro de su continuo uso, utilizaron el macabro recipiente para poner bombones.
