El embajador de Bélgica, Alberto Antón, uno de los tres jefes de misión cuyo relevo ha provocado polémica en los últimos días, ha remitido una carta abierta al ministro José Manuel Albares en la que critica su “cese inesperado” y denuncia “una maniobra ridícula y mezquina” que pone en entredicho su reputación. La decisión de relevar a Antón, que lleva dos años y cuatro meses en el cargo, se conoció después de que las cámaras lo hubiesen captado adormilado durante un discurso del ministro en la Conferencia Anual de Embajadores, el pasado día 13.
