El Gobierno de coalición de Pedro Sánchez se mueve en tres ejes en este nuevo momento crítico de la legislatura con la idea de aguantar lo máximo posible. El presidente le lanzó este martes un guante a Junts para que revise su salida del bloque de investidura. PSOE y Sumar han operado para llenar la semana que viene el último pleno de este periodo de sesiones con leyes sociales de muy difícil oposición, como la gran reforma de la dependencia y la ley de atención a la clientela, que contrarresten posibles varapalos de varios decretos económicos, fundamentalmente a la senda de estabilidad para los presupuestos, que se votará por segunda vez en el Congreso. El Ejecutivo someterá además a votación los reales decretos aprobados este martes en el Consejo de Ministros sobre la subida salarial a los empleados públicos y la ampliación del margen de gasto para los ayuntamientos, medidas en las que Junts y también el PP, tienen menos margen para oponerse.
