Yo lo que no entiendo es qué están haciendo Mel Gibson, Sylvester Stallone y Jon Voight, los emisarios de Trump en Hollywood, por defender a Karla Sofía. Lo digo porque supongo que estos hombres, igual que el flamante presidente de EE UU, deben de estar enamorados de la verborrea racista que desplegó en X, la red social de la ultraderecha norteamericana. Me parece poco coherente que en un momento en que el racismo ha dejado de esconderse en EE UU —te dan 1.000 dólares por cada persona migrante indocumentada que señales— se consienta esta cancelación. ¿Por qué los racistas no han salido en defensa de Karla?
