En los últimos meses, Donald Trump y sus aliados han lanzado un ataque total contra las universidades de Estados Unidos, apuntando a los programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI), amenazando con revocar la financiación federal, recortando los reembolsos de costos indirectos para la investigación y tomando medidas enérgicas —por ejemplo, deportaciones— contra estudiantes extranjeros que apoyan la causa palestina. Lo especialmente insidioso de esta campaña es el escudo retórico tras el que se oculta: la supuesta defensa de la comunidad judía.
