El sábado por la noche, mientras el Espanyol mandaba a la lona al Real Madrid, Hansi Flick dormía. “Me fui temprano a la cama, le podéis preguntar a mi mujer. Esta mañana, cuando me levanté, vi que tenía varios WhatsApp y me di cuenta de que algo había pasado”. A una semana del derbi de Madrid, en el que se medirán el primero (Real Madrid) y el segundo (Atlético), el Barcelona descansa a cuatro puntos del líder. Lo hizo tras una sufrida victoria frente al Alavés, en la que Flick mostró, una vez más, su capacidad para intervenir en los partidos. Esta vez, gracias al renacido Frenkie de Jong.
