Italia ya se está desmarcando de los primeros movimientos en Europa para responder de forma unida a la hostilidad de Donald Trump, y sigue dando señales de ninguneo del derecho internacional. El Gobierno liderado por la ultraderecha de Giorgia Meloni ha sido este viernes el único de los grandes Estados europeos que no ha firmado una declaración conjunta, suscrita por 79 países, para defender al Tribunal Penal Internacional (TPI) de los ataques a la institución del presidente de Estados Unidos. Es una respuesta a la orden de Trump, este jueves, de sancionar al personal del organismo que investigue a ciudadanos de EE UU o de algunos de sus aliados, especialmente de Israel. Tampoco han firmado el documento otros tres países de la UE: Hungría, República Checa y Lituania. En Hungría, el primer ministro ultra, Viktor Orbán, ha planteado ya “revisar” la participación de su país en el TPI.
