Las batallas que México tendrá que librar con Estados Unidos en la presidencia de Donald Trump serán muchas y cada episodio tendrá su propio escenario. Al margen de las crisis por las deportaciones masivas de inmigrantes, las presiones arancelarias y las amenazas de una invasión suave para combatir a los cárteles de la droga, México también pelea por conservar el histórico nombre del golfo en el que comparte aguas con EE UU y Cuba. Hasta ahora, esa batalla ha sido argumentativa, luego de que Google anunció que sustituirá en su aplicación Maps el nombre de Golfo de México por el de Golfo de América (Gulf of America). El cambio de nomenclatura, que tendrá efecto solo para los usuarios estadounidenses de la aplicación, es consecuencia de la orden ejecutiva en la que el presidente estadounidense instruyó renombrar esa zona geográfica. La mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, ha mostrado este jueves en conferencia la carta que su Gobierno envió a Google, en la que explica por qué el cambio de denominación es improcedente más allá de los límites marítimos bajo control de Estados Unidos.
