El presidente de Bulgaria, Rumen Radev, presentó este martes de manera oficial su dimisión ante el Tribunal Constitucional en una decisión sin precedentes que abre un periodo aún más convulso en este país de la Europa del Este, miembro de la Unión Europea desde hace diecinueve años. Ahora, esa instancia judicial debería constatar que el jefe de Estado abandona su cargo por iniciativa propia para ratificar la renuncia, seguramente esta semana. En ese momento, será relevado por la vicepresidenta Iliana Yotova hasta enero del próximo año, cuando se acabe el actual mandato. Se trata de la primera vez que un jefe de Estado deja sus funciones y que una mujer ocupará el cargo en la joven democracia búlgara.
