La Generalitat Valenciana ha rechazado negociar con el Gobierno central para modificar la llamada Ley de Concordia, que sustituyó a la norma autonómica de memoria, y el Ejecutivo la recurrirá al Tribunal Constitucional, como ya ha hecho con otros textos similares. “Es una buena ley”, ha insistido este martes la vicepresidenta valenciana, Susana Camarero, “y el Gobierno de España lo que hace es atacar la autonomía de las comunidades autónomas”. “Vamos a seguir desarrollando una ley en la que creemos y que consideramos que es positiva”, ha añadido.
