Mientras que el Gobierno español acaba de acordar con los sindicatos, ya entrado 2025, una subida del salario mínimo interprofesional (SMI) del 4,41%, los demás socios de la UE empezaron el nuevo curso con los deberes ya hechos. En la mayoría de los 22 países que tienen fijado por ley un suelo mínimo para las nóminas —no está regulado en todos; Italia, por ejemplo, no cuenta con una norma para ello—, los aumentos han sido superiores al 6%. Rumania ha impulsado el mayor incremento, del 22% hasta los 4.050 leus al mes (814 euros). En Francia y Alemania, las grandes economías del bloque de la moneda única, los crecimientos han sido moderados, del 2% y 3,3%, equivalentes a un salario de 1.801 euros al mes y 12,82 euros por hora, respectivamente. Aun así, las alzas han sido suficientes para compensar la inflación. Chipre es el único miembro del club que no ha dado paso a revalorizaciones, pues la normativa prevé que se haga cada dos años y la había acometido en 2024.
