La ultraderecha europea ha celebrado este sábado en Madrid los primeros pasos de Donald Trump en la Casa Blanca en un ambiente de euforia, convencida de que la revolución ultraconservadora iniciada en Washington tendrá su réplica en Europa. Tanto el anfitrión, el español Santiago Abascal, presidente de Vox, como el holandés Geert Wilders, líder del Partido por la Libertad (PVV) se han referido al nuevo inquilino de la Casa Blanca como un “compañero de armas”, aunque el último ha admitido no compartir algunas de sus medidas, mientras que el primero ha minimizado incluso la posible imposición de aranceles a los productos europeos y españoles, alegando que “el gran arancel es el Pacto Verde” de la UE, contra el que todos han arremetido, echándole la culpa de la decadencia económica de Europa, “y “los impuestos confiscatorios”. .
