Una prueba de autotoma desarrollada en México pretende cambiar el panorama del virus del papiloma humano (VPH), el principal causante del cáncer cervicouterino. El test, creado en el Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia de la UNAM (LanSBioDyT), utiliza la hibridación — una técnica de biología molecular similar al PCR— para identificar fragmentos del material genético del virus a partir de un biosensor portátil. A diferencia de la prueba de papanicolau, que detecta lesiones ya existentes y su resultado requiere del envío de las muestras a un laboratorio para su análisis, esta puede identificar la presencia del virus antes de que existan daños celulares y devuelve un resultado en 30 minutos.
