Cada 6 de julio, a las diez de la mañana, la policía municipal de Pamplona deja pasar a la gente a la plaza consistorial, que se mueve libremente de aquí para allá. Pero en torno a media hora antes de que el chupinazo marque el inicio de las Fiestas de San Fermín, el individuo se funde en una masa que se mueve aparentemente de forma caótica. Sin embargo, un estudio publicado este miércoles en Nature ha descubierto que no hay caos, sino dinámica de fluidos: una serie de movimientos circulares protagonizados por subgrupos cada vez más grandes que orbitan en periodos de 18 segundos. Los físicos encuentran que la muchedumbre sanferminera sigue la tercera ley de Newton y esto podría servir para estudiar el comportamiento de las multitudes y hasta prevenir tragedias en aglomeraciones.
