La ceremonia de entrega del premio Cervantes se celebra cada año el 23 de abril, Día del Libro, en conmemoración de la muerte del autor de El Quijote. El escenario: el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. Álvaro Pombo (Santander, 85 años), premiado este año, puede que no asista a la entrega por motivos de salud, de igual manera que no asistió a la tradicional comida honorífica en el Palacio Real. En la víspera de la ceremonia, por la tarde, declaraba que “se encontraba algo mejor” y “haría todo lo posible” por estar presente. Lo que es seguro es que no leerá el discurso: lo hará en su lugar el escritor e historiador Mario Crespo, uno de los mayores especialistas en su obra. “Su situación es de gran fragilidad y a esta hora el plan es que vaya”, dijo Crespo a la Agencia Efe. Precisamente, el discurso versará sobre la noción de fragilidad en Cervantes. Ya habían elegido el chaqué para la ocasión y una corbata negra por el luto del papa Francisco.
