En un ambiente intimista, que invita a la melancolía, de habitaciones de hotel en penumbra y con el desnudo masculino como seña de identidad, desarrolla su sutil obra fotográfica la japonesa Sakiko Nomura (Shimonoseki, 58 años). Poco conocida fuera de su país, Nomura se muestra en persona en consonancia con su obra: habla en tono bajo, casi en susurro, viste por completo de negro y, como ha reconocido, es “parca en palabras”. Ahora hay la oportunidad de descubrir sus trabajos —es autora de 34 fotolibros, que edita con mimo— en su primera retrospectiva en España, en la Fundación Mapfre de Madrid, del 6 de febrero al 11 de mayo.
