
Son tres enemigos. Esther García Guillén (Madrid, 60 años) los conoce mejor que nadie: humedad, temperatura y luz. Cualquier alteración en ellos puede arruinar cuatro siglos de trabajo minucioso. Pero las fieras han sido domadas en una sala del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, justo en los márgenes del Real Jardín Botánico (RJB).





