Ocho jóvenes desaparecieron en la costa de Oaxaca y solo han quedado los mensajes de sus familias como rastro. Hace ya un mes que Omar, Luis Alberto, Fernando Rafael, Yair, Yurem, Hugo Alberto y Julio Alberto —además de un octavo muchacho del que no se ha difundido el nombre— se dirigieron por temas de trabajo desde la capital del Estado, Oaxaca de Juárez, hacia Puerto Escondido, y hace ya un mes que no se ha averiguado nada de ellos. Se esfumaron, como solo se esfuman las personas en México, un país que apila en su historia las de más de 110.000 desaparecidos.
