
El pleno del Ayuntamiento de Palma ha aprobado de forma inicial, con los votos a favor de PP y Vox, la nueva ordenanza de fomento de la convivencia cívica que, entre otros aspectos, contempla la prohibición de vivir en caravanas y autocaravanas bajo amenaza de multas de hasta 1.500 euros. La ordenanza ha sido rechazada por los grupos de la oposición (PSIB-PSOE, Més per Palma y Podemos) que han tachado la medida de “aporofóbica” al considerar que persigue a personas en situación de vulnerabilidad. Alrededor de 30 ciudadanos se han concentrado a las puertas del ayuntamiento para mostrar su rechazo a la nueva normativa y reclamar vivienda digna en la ciudad, donde los asentamientos de autocaravanas han proliferado en los últimos años como respuesta a la escalada de precios de la vivienda.
