
No hay novela o película reciente que no incluya a alguien sobremedicado o hasta dopado hasta las cejas con pastillas (y otras sustancias). ¿Está pasando algo que no debería pasar? ¿Recurrimos demasiado rápidamente a la fármacos para malestares que a veces necesitan esas recetas sin falta y a veces no solo no las necesitan sino que pueden ser contraindicadas?
