El Sevilla vivió una de sus jornadas más plácidas de la temporada. Ganó con absoluta justicia a un Oviedo entregado y débil. Lo hizo, además, cuajado de jugadores del filial y de habituales suplentes, lo que refuerza el mérito de su victoria. También consagró la decadencia del Oviedo. Son ya nueve los partidos que lleva sin ganar (cinco derrotas y cuatro empates) el cuadro astur y seis sin marcar. Se mantiene, además, la increíble racha de Luis Carrión, entrenador que no conoce la victoria en la máxima categoría después de 17 encuentros (siete empates y 10 derrotas). La goleada del Sevilla deja muy tocado el proyecto ovetense. No es de extrañar que pueda haber noticias con respecto al futuro de Carrión. Con tanta debilidad futbolística, chocan también actitudes como la de Carmo, que vio dos tarjetas amarillas seguidas con todo perdido para ser expulsado en la segunda mitad. El conjunto andaluz, mientras tanto, respira con una victoria importante, que lo coloca con 20 puntos en la zona tranquila de la tabla (a cinco del descenso). Buen triunfo del técnico Matías Almeyda y reivindicación de jugadores como Akor Adams. Un delantero tosco, que provoca la división de la granda andaluza, pero que cuajó un gran partido para desmontar la zaga asturiana.
