Doradas y crujientes por fuera, jugosas por dentro y con un toquecillo de queso fundido, las tortitas de espinacas son nuestra nueva forma favorita de comer esta verdura. Incluso los más reticentes al mundo vegetal pueden caer rendidos a sus encantos, y las recomendamos con entusiasmo a todo el que quiera introducir ese tipo de alimento en las dietas de niños y adultos carnívoros: son divertidas y se comen sin sentir.
