Uno de los nuevos retos en medicina consiste en ir más allá de la prevención de enfermedades concretas y actuar sobre el envejecimiento biológico que está detrás de casi todas. Para medir ese efecto del paso del tiempo, que no siempre coincide con el envejecimiento cronológico, se han desarrollado los relojes epigenéticos, que, a partir de muestras de sangre, miden modificaciones que se acumulan en el ADN durante la vida y se asocian al envejecimiento biológico.
