En tiempos de zozobra económica interna y de tempestades arancelarias globales, el presidente chino, Xi Jinping, ha reunido este lunes a los líderes de los gigantes tecnológicos del país para alabar su papel crucial en la economía, asegurarles que cuentan con el apoyo “inquebrantable” del Gobierno y reclamarles que desplieguen su “talento”. La cita, un raro evento con un buen número de empresarios de compañías punteras, puede interpretarse como un espaldarazo al sector privado, especialmente el de las industrias tecnológicas; pero en el encuentro, Xi también ha exigido “unificar” la acción de las empresas con el liderazgo comunista en un momento delicado dentro y fuera del país.
